sábado, 30 de agosto de 2014

loft.


Como si todo sucediera dentro de una boca 
tragada por otra boca y todos hablaran de lo mismo

mira a esa chica que parece hambrienta
apenas alcanza a encender el frío de los juegos
parece muerta     desnucada      algo blanca
el polvo entonces y el estómago blando

de mis propios huesos le fui haciendo collarcitos de coral
extrañamente doblados sobre mis pies
y como nada se movió los metí tiernamente entre mis piernas
para intentar impregnarlos de chispas impacientes de amor

siempre hay una niña que muere de hombres
no sabe que el hambre no gira hacia una misma
tanto pan humilla al perro
y por mucho que frote sus caderas contra su hocico
él nunca entenderá el significado de lo puro que empuja

perdonarme por conocer el idioma del sufrimiento
mamá no tuvo la culpa de su cordón umbilical enfermo
pero soy dulce y hago de todos mis hombres sirenas
no importa que sean mortales     ignoran el papel que hacen

si al menos supieran dónde me duele el cuerpo
su pliegue en la mano
la dureza de los gestos
si al menos supieran separar la herida para soplarla
endurecerla como cáscara de nuez
y vencer el jadeo de los bordes
sin gastar la enfermedad del aire.

miércoles, 20 de agosto de 2014

ör.


He abierto todos los grifos de casa
y cerrado el día en las puertas
incluso dejé de respirar por un momento
cuando me reconocí en la tristeza del ojo izquierdo

me he colgado tu boca del labio 
para nombrarte todas las noches y quedarme callada
para no olvidar que hubo un mundo que se tragó mi nombre

nunca te digo que cuando no estás 
me dejo abusar por la inmensa luz que nos sostiene
y hace brotar el verde en la ventada sin morirnos de hambre

digamos que todo lo que siento
es parecido a tener un dolor físico     la enfermedad de las conchas marinas
donde el rojo de las ballenas se hace milagro

he señalado con el dedo que me acabo de sacar de la boca
la costilla que me oprime el órgano iluminado
que se clava y se clava y por un tiempo no existe
para después pronunciar el silencio de las estatuas 
que se recogen el cabello sin importarles la grieta

me doy cuenta que me crecen los pies
porque sí
porque así lo pide una ciudad pequeña hecha de fibras de amor
y que hay días que soy un lloro leve 
porque sí
porque nunca supe curarme de todos los hombres que decidieron amarme

ahora que el agua me llega por los tobillos
y que ha planchado los fracasos de mis arrugas
aprendo a ser insecto con esqueleto de guerrero 
al esquivar el barro de los vestidos blancos
que durante un tiempo ocultaron unas piernas infinitas con exacto nombre

vuelvo a decir     es casi un milagro
que tú supieras de mis dolores por llegar tarde al viento
y no titubearas en hacerme un tajo más      más rosado      más de antiguo
adiestrando así mis heridas en la belleza efímera de las flores
y hacer dique seco en los bordes de la cicatriz hasta marchitarme el amor.

jueves, 14 de agosto de 2014

stjörnur.


Es el eco de las estrellas que no paran de llover
aquello que me detiene frente a una ventana
intentando abrir los ojos a los insectos gigantes
tan pronto como me trenzo los pies
besando la espalda del hombre que me desborda

aquí también llega el sol a lo alto del campanario 
son cinco horas seguidas y un cielo repleto de cigüeñas
al menos descanso sobre la cavidad de rizos oscuros
para vivir cerca de una profundidad oceánica hecha de viento
y que juega descalza al escondite con ballenas azules

también las montañas tienen raíces 
corazón corpulento por la dulzura del hielo mutilado
una certeza perfecta que se derrama tímida ante todo
al lamerte los ojos con toda la sinceridad 
de poseer dos cabezas como cerezas colgando en la lengua

a lo lejos se escuchan los tambores dentro del esqueleto de las luciérnagas
y no hago más que oír a la tierra crecer
reuniendo el sueño de las hormigas y elefantes
como un antiguo continente donde los océanos duermen 
la juventud de los largos vestidos blancos convertidos en guerreros.