miércoles, 27 de mayo de 2015

steinn.


La imagen de una planta crecer
nos ata los ojos al cráneo
el infinito se torna verde invisible

y por eso

consciente la planta del poder fatal
de deformarnos la cabeza
carga su peso en su cerrar de hojas
sólo porque sabe traducir
el esqueleto del insecto
que torpe se estrella y revienta en rojo el tallo

apoyada
en esa imagen
me llevo el olor a las manos 
que me llevo a la boca
que me trago hasta contagiarme
de la infatigable quebradura de la raíz

en voz baja
me tumbo en el crujir del suelo de madera
como un nido de tierra hecho de sonidos

como el hambre
en la tripa
de mi madre           
como música escondida

he plantado una piedra en mi cuerpo
mírala en la voz del ciego
en el crecer resignado de una planta 
sobre las ventanas de nuestros hombros 

                                   todos los jardines están muertos en la carcajada del pájaro
                                   y las piedras se arrullan en los malos modos de los hombres

míranos en la voz del ciego


miércoles, 29 de abril de 2015

svanir.



Si al menos la boca
la boca cerrada en dique
sólo su uso como abrevadero diminuto
de bestias cada vez más blancas
y de repente
la ofrenda de la boca dolorcito en calma
escurriendo las babas en el pañuelo
su tacto brillante de saliva oscura
jamás pronunciada
acumular el polvo
de nuevo en la superficie
escribir frases con los dedos en él
y prenderles fuego

tu boca tiene la suavidad
del cuello de los cisnes cuando se tronchan

un arrebato de cintura sobre la luz
que ni siquiera sea preciso entender
como dejarse la ventana abierta
en la primera piel del órgano
y quebrar la mudez de los cristales
en la violencia de los jardines
afuera
los dientes de los dementes no son de aquí
insisto



martes, 24 de marzo de 2015

hendur og ótta.



Hay algo ahí
en la cercanía de sus pasos
en toda la luz que se filtra entre nosotros
como la aproximación del suspiro
un páramo de azucenas violetas
en las rodillas

apenas un ligero temblor en el idioma del cielo
cuando habla lluvia, cuando dice llave
repartir el significado es incluso más fácil
que el rasguño en lo hueco de la flor
al introducir los dedos en el olor del tallo

el débil vuelo aprendido a pared y pájaro

ahora
toda la superficie del cuerpo es abrazo
la paciencia en los ojos siempre atentos
antes de desplegar los cabellos
y elevar el pecho a la altura del amor
como zurcir con estas manos mías
este nombre tuyo que aún respiro meciendo miedos


miércoles, 18 de febrero de 2015

fjallið.


Sin querer te has quedado mirando a una chica

que se separa el pelo y lo coloca en un jarrón
como queriendo encontrar el sendero de las tortugas

después, mucho más lejos del vocerío
una montaña ha estallado en el centro de un vagón
llenándolo todo de nieve hasta una belleza rojísima

sólo él sabe cuidar su palidez 
donde cabe una flor dentro de una nuez envuelta en pan

y el resto son ojos que bizquean  
el secreto de una pecho perfectamente ordenado

y también las gracias son para los animales

y también los abrazos son lo más parecido a entrar 
con los ojos muy abiertos en una caja antigua de música

todo tan cierto como que asiento y sonrío 
como que me sigue creciendo el amor en las mejillas
                                                         en la vida entera


martes, 3 de febrero de 2015

brauð.

Buscando una palabra que te hiciera comprender 
qué hacer con los pies manchando los charcos de reflejo
me encontré con una lluvia fina cosida a la cadera
resbalé enferma y hablando muy despacio 
sobre los párpados acostados 
y tres dedos arrugados en la cerradura

cuando por fin hayas abierto la puerta
ella tendrá prisa y habrá perdido una maleta
llena de pan, y palabras sueltas
de pan lleno de hormigas
dentro de un jarrón parecido al terciopelo

tú solo tenías que soplar para apartar el humo de las chimeneas
soplar desde tu boca azul cobalto  
no volver a hacer la tristeza en mí
nada que ver con limpiarme los mocos
o borrar el círculo amarillo donde el sueño ocupa su lugar exacto

porque fuera, la cadera fina se ha enfriado
y es por eso la cojera en el pliegue, en la convulsa caricia 
los granizos cayendo del lado débil de los hombres
contra ventana como lengua astillada de sol manoseando los tobillos

yo no sé si tú sabes esa palabra que ando buscando y no encuentro
para no decir miedo, cabeza en escafandra y miedo
será que la he perdido entre tanta piedra tragada
y me pesa el estómago abierto por ser carne blanda
con olor a maíz tostado, espantapájaros o pelo mojado

el cielo es de un gris frío a punto de romperse
y yo, con esa palabra bordando crueldades en el labio
sin poder decir aún que la vieja costumbre 
de no mencionar los nombres veinte huesos después
me aprieta las mejillas y me desparrama por cada uno de tus lados. 


viernes, 9 de enero de 2015

rauður.



Rojo, una mujer gesticulando mucho
algo que yo no entiendo
algo que se sujeta con fuerza
algo que yo he olvidado, da lo mismo

porque las manos no saben domesticar la lluvia
y la ropa más o menos es una lengua caliente
que ha trabajado demasiado, sin duda

sólo quiero mirar, de lejos, a los animales rojos
dormir en un cesto de fruta, en un amanecer
que sobre la mesa es una ventana abierta
o la otra mitad de un lugar donde ahora está lloviendo

y no es dolor, es un frío del tamaño de un hombre solo
que no hace pie sobre su propio rojo
por mucho que dejara al lobo, morder mi piel sucia.


sábado, 20 de diciembre de 2014

heimili mamma.


Desconozco el susurro del gorrión que es mi madre
su pan de pecho en el sonido de la lluvia 
rompiendo      
el suelo 
chap chap chap 
el suelo
rompiendo
lo más de mí
es escondernos a media voz
en la curva del río contando hasta tres
de por vida el brillo de su costilla de cristal
toca toca 
toca el hueso que más quisiste
la pestaña 
acaricia la pestaña más pálida
la más ovillada en la mirada
la más invierno de oro
que cuando el miedo deje de correr mamá
saldremos al frío a cortarnos el pelo desde los balcones.

lunes, 27 de octubre de 2014

Vitinn.



Mira dentro de los jardines 
y encuentra un barquito de madera 
que aparcó a la sombra de los balcones
y lo arrastra por un pasillo hasta golpearlo 
contra el padecer de los insectos en las cortinas

por eso dicen su nombre 
por eso lo llaman náufrago
por bajarse sin haber aprendido
a ordenar el agua de las ventanas    
                                 los zapatos rojos
después el barco se choca contra el antebrazo
estallando en mil trozos de luz
formando un nuevo paisaje que él recoge
que él mira que él señala con el dedo 

y le crece una montaña con punta nevada
donde algún día la mujer de la tierra
alzará su vestido para enseñar 
el idioma del pecho caído 
sus rodillas pequeñas y redondas
sus amables manos de calmar

pero mientras él hace cordilleras 
traduce ciudades hundidas
y las pone a salvo 
les coloca brazos nuevos hacia dentro
                                         hiedra y musgo
las cubre con cientos de esos farolillos de colores 
que los enamorados llevan sin querer
colgando en sus mejillas encendidas

y es el primer día de todos los caminos de oro

y también los puentes son un destello de madera
y también él es un faro tallando una mujer.




miércoles, 8 de octubre de 2014

kastali.


Si todos los barcos se quedaran quietos
contemplando las manos que sacuden el aire en los puertos
y yo sintiera que me estaba enfermando
no pararía de acariciar a ese pequeño trébol con forma de diente
que me empezó a crecer en el cráneo 
en medio de las piernas
o simplemente dentro de tu ojo larguirucho
mirando de frente mi ojo tuerto

más tarde 

más tarde aún de encaminar mis pies por las aldeas
de bajar feliz de la cama y bautizar a mis siete hijos
más tarde aún de estar siempre del lado de la tormenta
pero en distintos lugares      lo supe     
hay que seguir tragando flores con los ojos muy abiertos
para seguir oliendo bien por dentro
así que detrás de todos mis intentos de llorar pétalos
sólo me quedó ponerte a navegar en la cáscara de la castaña

por los ríos
por las rayas pequeñas y lisas de sus manos
por el idioma luz del barullo de los naranjos

y tu risa blanca de animal sin amo
quiere salir de los paisajes para fugarse de mi mano 
dejando atrás a los espantapájaros de hierro
que arrastran los fardos sin mover las hojas

a lo lejos amor

el gallo canta su dibujo infantil
contra el primer otoño de los nombres
y yo te miro las manos después de escarbar la tierra
como quien mira a la hija que aprendió a llover.




miércoles, 17 de septiembre de 2014

dýr.


Quiero coronar a las piedras
y exagerar un poco si digo
tu boca comiendo en horizontal 
lo seco de mí a punto de salvarse

los animales                        insisto
los animales poblando los pueblos
los animales indefensos que no volverán a dejarse desaparecer
los pueblos poblados por animales jadeantes

perros ciegos debajo de la cama

se trata de una casa por la que tú caminas
una casa llena encima de mí  y en ella
yo no sé si es por la dulzura de la fruta  
que de verdad te levanto los testículos con la lengua
hasta llorar las piernas     
luego                        el danzar de las cerezas me mira de reojo

los animales                        insisto
los animales poblando los hogares

y venir aquí
a la caída de los ríos donde los niños dejan de jugar
y el aleteo del pajarito perfumando el orificio
habita dulcemente rebotando contra la ventana
sin miradas antiguas en los cristales

duérmete niño            duérmete ya

como su murieras de repulsión y asco
ensalivando las plantas de mis pies
separando los deditos en la búsqueda
de un par de gorriones de madera cubiertos de hambre

nada justifica este somos en un tanto tanto tanto
parecido al amor coleccionando restos de comida entre los dientes
y ya nada es fácil
porque es tan grande el hueco en las manos del cazador de tortugas
que nada volverá a desaparecer ni siquiera los animales

los animales                        insisto
los animales brotando del sudor de la nieve

yo sé
es el tiempo
no hay un pedazo de cielo más prometido
que el del vientre blando repleto de pisadas.


martes, 9 de septiembre de 2014

amma.


¿a qué huele la muerte?
a caca     cuchara de plástico     y papilla

a sonido de hilo negro alrededor de las manos de la niña
algo comenzando desde la palabra umbilical de la mujer mayor
es una especia de movimiento que nace
               de blancos en manada
               y tendidos eléctricos

las pupilas de los muertos
no pueden nacer en la ausencia de los vivos
así que deja de buscar el secreto de los triciclos

miro la cama
me mareo y no encuentro los kilos que ha ido perdiendo
hasta convertirse en piel de elefante cansado
con olor a enfermedad
a baba y moco
veinte minutos más de sueño
y apenas mastica las piedras boca arriba

               me mareo 
               pese a los superpoderes
               quiero que también los ríos se sequen
               y comenzar a escribir sobre otros cuerpos

¿alguna vez se acarició el sexo?
no comprendo tanta juventud si no es capaz de levantarse de la cama

en qué momento se pierde la dignidad de comer sola
del plato limpio
del derecho al llanto del iris roto

yo te enseñaré a cerrar los ojos
porque en realidad tengo hambre abuela
y hay un perro ciego debajo de la cama.


sábado, 30 de agosto de 2014

loft.


Como si todo sucediera dentro de una boca 
tragada por otra boca y todos hablaran de lo mismo

mira a esa chica que parece hambrienta
apenas alcanza a encender el frío de los juegos
parece muerta     desnucada      algo blanca
el polvo entonces y el estómago blando

de mis propios huesos le fui haciendo collarcitos de coral
extrañamente doblados sobre mis pies
y como nada se movió los metí tiernamente entre mis piernas
para intentar impregnarlos de chispas impacientes de amor

siempre hay una niña que muere de hombres
no sabe que el hambre no gira hacia una misma
tanto pan humilla al perro
y por mucho que frote sus caderas contra su hocico
él nunca entenderá el significado de lo puro que empuja

perdonarme por conocer el idioma del sufrimiento
mamá no tuvo la culpa de su cordón umbilical enfermo
pero soy dulce y hago de todos mis hombres sirenas
no importa que sean mortales     ignoran el papel que hacen

si al menos supieran dónde me duele el cuerpo
su pliegue en la mano
la dureza de los gestos
si al menos supieran separar la herida para soplarla
endurecerla como cáscara de nuez
y vencer el jadeo de los bordes
sin gastar la enfermedad del aire.

miércoles, 20 de agosto de 2014

ör.


He abierto todos los grifos de casa
y cerrado el día en las puertas
incluso dejé de respirar por un momento
cuando me reconocí en la tristeza del ojo izquierdo

me he colgado tu boca del labio 
para nombrarte todas las noches y quedarme callada
para no olvidar que hubo un mundo que se tragó mi nombre

nunca te digo que cuando no estás 
me dejo abusar por la inmensa luz que nos sostiene
y hace brotar el verde en la ventada sin morirnos de hambre

digamos que todo lo que siento
es parecido a tener un dolor físico     la enfermedad de las conchas marinas
donde el rojo de las ballenas se hace milagro

he señalado con el dedo que me acabo de sacar de la boca
la costilla que me oprime el órgano iluminado
que se clava y se clava y por un tiempo no existe
para después pronunciar el silencio de las estatuas 
que se recogen el cabello sin importarles la grieta

me doy cuenta que me crecen los pies
porque sí
porque así lo pide una ciudad pequeña hecha de fibras de amor
y que hay días que soy un lloro leve 
porque sí
porque nunca supe curarme de todos los hombres que decidieron amarme

ahora que el agua me llega por los tobillos
y que ha planchado los fracasos de mis arrugas
aprendo a ser insecto con esqueleto de guerrero 
al esquivar el barro de los vestidos blancos
que durante un tiempo ocultaron unas piernas infinitas con exacto nombre

vuelvo a decir     es casi un milagro
que tú supieras de mis dolores por llegar tarde al viento
y no titubearas en hacerme un tajo más      más rosado      más de antiguo
adiestrando así mis heridas en la belleza efímera de las flores
y hacer dique seco en los bordes de la cicatriz hasta marchitarme el amor.